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Municipalidad de General La Madrid

Pontaut

Las bases de Pontaut

Cada nueve de noviembre Pontaut festeja el aniversario de su creación, el cual no habría sido posible si en 1914 la familia de igual apellido (Pontaut) no hubiera donado las tierras donde hoy yace esta comunidad.
La inmensidad de sus tierras y la quietud del ambiente le conceden a esta pequeña localidad de unos 80 habitantes, virtudes difíciles de encontrar en los tiempos que corren: paz, tranquilidad y armonía con la naturaleza, características que sus habitantes, nativos y migrantes, siempre destacan.


El periodista argentino Leandro Vesco también notó estas cualidades. En su libro “Desconocida Buenos Aires, escapadas soñadas”, pasó por aquí y descubrió un pueblo lleno de magia, como bien él resalta entre las páginas. En marzo de 2021, con gran repercusión, hizo una presentación en el Mercadito y Bar Carlitos de la localidad.


Pontaut se encuentra a 85 km de General La Madrid, partido al que pertenece, y a 35 km de la ciudad de Coronel Pringles por camino de tierra.

Un poco de historia

Todo comenzó con la construcción del tendido ferroviario en 1908 para unir la ciudad de Bolívar con Coronel Pringles, pasando por General La Madrid. El ramal que atravesaba Quilco, Lastra, Líbano y Pontaut se inauguró en 1911. Esto posibilitó la expansión poblacional tanto como el crecimiento socioeconómico y cultural de Pontaut. El ferrocarril pasaba dos veces por día, de mañana y a la tardecita, y su punto de llegada era la Estación de Liniers, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA).

Pero, desafortunadamente, a fines de la década del setenta estas estaciones ferroviarias fueron clausuradas, generando un deterioro importante en la economía de la localidad y logrando que muchos de sus habitantes tuvieran que emigrar en busca de trabajo y mejores oportunidades hacia otros lugares.
Pontaut hoy: educacíon y ocio

Actualmente, y a pocos metros de las vías donde solía pasar el tren, se ubica el Centro Educativo para la Producción Total (CEPT) N° 22, donde los alumnos hacen huerta, crían animales y realizan actividades recreativas, además de recibir su educación secundaria formal. Claro que también hay un Jardín de Infantes (N° 906) y la Escuela de Educación Primaria N°6.

Durante los meses de diciembre, enero y febrero se abre la Pileta Municipal, dando la posibilidad a niños, niñas, adolescentes y adultos a que aprendan a nadar y, a su vez, disfrutar de los días más calurosos del año. El espacio se encuentra a metros de la Escuela, junto a las vías del tren.

¿Qué visitar?

Mercado y Bar “Carlitos”, el almacén del pueblo

En el cajón de recuerdos de lo que Pontaut alguna vez fue en materia económica y social, se encuentra el Mercado y Bar “Carlitos”. Fundado hace casi cien años, primero funcionaba como despensa, luego se agregó la opción de bar de copas, cenas y festejos de cumpleaños.
Hoy, sigue abierto en modalidad almacén, recibiendo a los clientes de siempre, a los cosecheros y a la gente que viaja a Pontaut para trabajar en los campos. Desde afuera, mantiene las paredes con ladrillos a la vista y una enorme puerta de madera pintada de verde brillante. Adentro se exhibe todo lo que puede encontrarse en un almacén: estantes con bebidas, quesos y fiambres de la zona, panificados, dulces y mucho más.
Además, su dueña Marta Arrúa, tiene una radio en el mismo inmueble y conduce un programa de radio en la 93.03 FM. Los fieles oyentes de la localidad la acompañan en cada transmisión con mensajes de textos, enviando inquietudes, solicitando canciones y comunicando las novedades del lugar.
Barraca “Don Tomás”, un legado familiar

La Barraca “Don Tomás”, perteneciente a la familia Ferreyra desde 1962 funcionó como punto de acopio de cueros de vaca y oveja, lanas y triperos que luego eran vendidos a diferentes lugares de la provincia de Buenos Aires y Capital Federal. En 2016 el negocio dejó de funcionar y lo único que queda de él es su emblemático galpón con un portón color verde y letras rojizas con el nombre plasmado en la parte superior.
Del bar “Mi ilusión” a “La Amistad”

Estela Alfaro desde muy joven tuvo la ilusión de tener un comercio propio. Lo logró por primera vez en 1982 en modalidad almacén con venta de fruta, verdura y carnes. Luego, un mayorista de Cnel. Pringlés la motivó a que abriera un bar. Así, alquilaron un salón durante diez años con su marido. Finalmente pudieron, con mucho esfuerzo, comprar el inmueble de la esquina, donde actualmente funciona el bar, frente al CEPT. Antes esa esquina funcionaba como un salón de comida. Desde que la compraron, llenaron el bar y mantuvieron un poco de almacén, más fruta y verdura. En él trabajó veintisiete años, y sumando los diez años anteriores, su vida comercial en “Mi Ilusión” fue de treinta y siete años. Ahora alquila el negocio a Cali Zarate, quien sigue haciéndolo funcionar como bar de copas, con comidas y pool, pero con nuevo nombre: La Amistad. Allí se realizan las famosas peñas folklóricas de Pontaut, donde la gente se reúne, baila y se divierte con amigos y familia. Pero Estela sigue en el ruedo. Tiempo atrás se mudó a otra casa y allí continuó con un pequeño almacén. Asimismo, comenzó a alquilar su antigua casa familiar (su viejo bar) que tiene dos habitaciones con tres camas, la cocina y un patio central con una parra en el medio, la cual conecta la casa familiar con la esquina comercial. La Amistad es una buena opción de hospedaje para los visitantes que busquen alojarse en Pontaut y pasar unos días en el lugar.
Club Sportivo Pontaut

El Club Sportivo Pontaut, inaugurado el 8 de agosto de 1926 —tal como se lee en la fachada de la sede con letras azules—, ha sido desde siempre el espacio de encuentro por excelencia de la comunidad. Allí se realizaban —y algunas actividades aún se realizan— kermeses, bailes populares, partidos de fútbol, eventos de boxeo y actos oficiales de la delegación en fechas conmemorativas.

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